Hacía tiempo que no teníamos un juego tan clásico como el de las damas. Las piezas llevan estampadas las caras del simpático koala, que le da el nombre al juego.
Hay algo que sabe todo el mundo, es que a Homer Simpson no le cae muy bien Ned Flanders y su familia. Será por eso que se ha convertido en un matón e intentará acabar con ellos en cada escenario.